20081002

qué hay más valioso que la sangre?

Hay principios, deberes, que todo hombre posee aun sin saberlo, instintos naturales que nos ayudan a la conservación propia y de los nuestros, en algunas culturas a las tergiversaciones sociales de dichos principios humanos se las llama "Honor".
El estado debe proporcionarnos la satisfacción del honor reparado cuando este resulta atacado, cuando resulta roto, destrozado u olvidado. Pero cierto es que no siempre lo consigue, y no siempre lo intenta. Para estas ocasiones un hombre sabe cual es su deber; la venganza.
Que padre es aquel que no siega la vida de quien destrozó la de su hija, nadie, nada, basura, por que ante la ambición, ante los proyectos, ante la gloria, ante todo eso y lo demás, esta la familia, la sangre. Sea el presidente o el humilde minero su honor es el mismo y su deber es igual. Héroe es quien honra a los suyos, su nombre, su cultura, su pueblo, su patria. Héroe es quien cuida su familia. Todos somos héroes, si, pero llegado el momento hay que cumplir y ejercer nuestro trabajo. Nuestro sueldo, el de hombres y mujeres, es nuestro nombre, nuestro sueldo es la tranquilidad, nuestro sueldo es, y será siempre, el dormir tranquilos y orgullosos de uno mismo.
Tiempo atrás una chica fue destrozada por un degenerado, el honor de su padre también lo fué a su vez. Lo único que le quedaba en su corazón era la esperanza de que se hiciera justicia. El Estado, con un castigo irrisorio, desbocó en el ofendido progenitor la necesidad de actuar. Esperó. El día en el que el ofensor pisó libertad fue solo para recibir el disparo de muerte que la justicia le ansiaba brindar. El ofendido pasó a ser castigado por el Estado, por tomar de su mano a la infiel justicia, y este, honroso, cumplió feliz, sin rechistar, como debía hacer.
Porque hay dos varias formas de entrar en prisión; como un criminal, o como un padre. No me importaría entrar como padre.
Por esto y por ser una película medianamente realista, cruda, por tener a un protagonista ejemplar, por mostrarnos lo que no queremos ver y lo que debemos hacer o intentar hacer llegado el momento, porque sintiendo empatía a todos nos duele, por ser una película entretenida, la recomiendo; Venganza (Taken), de Liam Neeson.



Desde luego hay cosas que me tocan la fibra sensible...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

parece que las películas te influyen bastante

David Alonso dijo...

La peli parece merecer la pena. Y es cierto que el Estado debe de responder con justicia porque, de no hacerlo, puede que cada ciudadano se tome la justicia por su mano y eso va en contra de la civilización.

Marulov Kahn dijo...

Eso pienso yo David. Por eso me encanta el artículo de Reverte en XLSemanal titulado "En legítima venganza".
Y anónimo, las películas me influyen en el aspecto en el que me recuerdan o me ofrecen temas sobre los cuales escribir. No creo que dicha "influencia", si se puede llamar así, sea perjudicial, si no incluso constructiva.
Esta película, por ejemplo, me ha recordado un tema que me toca "la fibra sensible".