20080606

"el aspecto cosmético está por encima de la coherencia de un proyecto. es la decadencia de la política".

La frase que hoy da título a mi entrada es del ex Presidente del Parlamento de Escritores, Christian Salmon, que en su último libro "Storytelling" habla sobre este fenómeno; el arte de manipular a las masas con historias bonitas el cual ha pasado a ser el arma de "distracción masiva" de muchos políticos.
El asunto es hablar de política contando más bien una historia heroica que un plan, un proyecto, o una letanía. Esto acaba por crear una realidad idílica que se utiliza para encandilar al electorado. El truco está, claro, en manejar a los medios de comunicación. Como dijo el actual vicepresidente de los Estados Unidos, Dick Cheney: "Si no manejamos la agenda de los medios, ellos nos saquearán a nosotros".
La puesta en escena se ha vuelto prioritaria sobre la acción. Contando historias y reestructurando los hechos día a día (al más puro estilo 1984) se consigue focalizar la atención de la gente para irla manipulando. Este fenómeno, el storytelling, es mil veces más eficaz que la simple propaganda, pues sin necesidad de cambiar la forma de pensar de la gente la hacen participar de una novela heroica y fantástica. El storytelling precede a la realidad, por que lo que pretende es crear de antemano una acorde a los antojos de sus narradores. Se inventan historias al estilo de Omero para, más que nada, divertir y distraer al rebaño.
Esto, además de ser utilizado en países subdesarrollados como Bolvia, le está funionando muy bien a algunos candidatos a la presidencia de países del primer mundo, y algunos que ya han conseguido la presidencia con este método. Un claro ejemplo sería España, en la que unos supuestos ideales, los buenos (o eso vendían) ganaban la partida a un programa electoral práctico y realista (empezando por admitir la crisis globar pero también española). Otro claro ejemplo es el "Yes, we can" de B. Houssein Obama, que, con más de un "chanchuyo" ha conseguido apartar a Hillary de su bien merecido y anhelado por muchos puesto de presidenta de los Estados Unidos.A Estados Unidos ya le va peor que a nosotros, y ahora, por culpa del populismo y el storytelling seguramente, a menos que no gane Houssein, le irá mucho peor, y cuando a estados unidos le duele la cabeza, el resto del mundo tiene metástasis.
Foreign Policy Nº27 Junio/Julio 2008.
Entrevista de Renée Kantor a Christian Salmon.
-¿
En qué medida colaboró el storytelling en la reelección de Zapatero en España?
-España no se encuentra al margen del storytelling. Zapatero llegó por primera vez al poder no porque tuviera un gran relato que contar, sino porque el storytelling de Aznar se derrumbó tras los atentados del 11-M. Tengo la impresión de que Zapatero tiene un perfil que le acerca mucho a Blair.(...) Esa izquierda funciona de la siguiente manera: transfiere el campo de lo político a la esfera de los valores; el campo de la emancipación al de la participación y la integración. Es lo que yo denomino "loft político", parafrasenado el nombre del reality Loft Story (Gran Hermano francés). Es la aparición de una razón sentimental en lugar de la tradicional razón cínica, como anunciaba Jean Baurdrillard en 1995. ¿O no se trataría más bien de una forma nueva de realpolitik en la época de Internet (...), una realpolitik de las emociones, que empuja a los líderes políticos a hacer un uso estratégico de los sentimientos?El aspecto cosmético está por encima de la coherencia de un proyecto. Es la decadencia de la política.

P.D.:HMS Pinafoe. David Alonso.Siento haber perdido la ilusión de ver a mi candidata luchar por una sanidad igual y gratuita en estados unidos como es el pilar principal de su programa y el que le hace ser mucho más progresista que barack hussein. Siento no ver como es otro clinton el que soluciona lo que otro bush ha jodido. Siento no vivir las elecciones americanas con la ilusión del 2000 o del 2004.

9 comentarios:

David Alonso dijo...

Hola.
Es un honor que me cites en la posdata, pero realmente lo siento; porque creo que este tío solo ha vendido humo y simples ilusiones. Ahora en lugar de opinión pública lo que vende es la emoción pública como viene en un artículo de Foreing policy. Ya escribiré sobre ello.

Marulov Kahn dijo...

Como no iba a poner esa frase en este artículo? Son un reflejo más de mis pensamientos salidos de tu teclado.
Me encantan vuestras entradas y rara vez tengo una escusa para copiaros algo. jejejeje.

La verdad es que yo tambien lo siento, y mucho. Y es que me parece a mi que pensamos exactamente lo mismo sobre este individuo. Lo malo, que lo que afecta a EEUU nos afecta a todos.

David Alonso dijo...

Por cierto, me encanta tu blog y lo de "posibles librepensadores" en los comentarios es genial.
Un abrazote

Marulov Kahn dijo...

Mil gracias y otro abrazote fuerte!

David Alonso dijo...

Por cierto, he abierto en blogspot una sucursal del blog y te añadido com enlace, pero lo bueno es lo de las encuestas.
la dirección es hms-pinafore.blogspot.com
me gustaría que me dieras tu opinión aunque los contenidos son os exactamente los mismos.

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho este artículo. Sigue así.

Guillermo dijo...

Sí no es indiscreción preguntarlo, ¿qué tiene de especial Hillary Clinton? ¿Acaso no creen que ella también habría tenido que hacer destacadas concesiones para lograr el consenso parlamentario para su reforma sanitaria, como está siendo el caso de Obama? Sinceramente, yo no vi gran diferencia entre ambos oponentes, ni en materia de financiación de campaña ni en programas electorales.

En cualquier caso, y aunque así hubiera sido, suponer que ella hubiera representado el verdadero cambio para EEUU es, en mi opinión, ser demasiado optimista. Un país no cambia por una persona, ni siquiera por un presidente. Los problemas de Estados Unidos son más de su estructura político social y de su visión económica que de Obama. Eso no quiere decir que aquí las cosas vayan mucho mejor, dicho sea de paso.

A.P.Regueira dijo...

Guillermo, en primer lugar, gracias por tu comentario, en segundo lugar, te contestaré que este antiguo artículo se basa en lo que yo llamo "simil de las dos bebidas".
La diferencia de Hillary y de Obama reside en el estilo de la campaña, ya que, se está viendo que su programa está resultando ser practicamente el mismo. Te cuento el simil.

Tenemos sed, necesitamos beber, pero podemos escojer entre dos opciones: una botella de auga, y una lata de coca-cola. ¿Por cual nos decidiremos?
Por un lado tenemos la botella de agua, sana, saludable, sabemos, por que lo vemos, que es justo lo que necesitamos. Es transparente, cristalina, de manantial, pero así como inolora es insípida. Sinembargo por el otro lado tenemos la lata de coca-cola. No puedo ver através de ella, no se lo que contiene, su fórmula es secreta. ¿Qué se esconde dentro? Me es imposible saberlo hasta que la beba. Sinembargo todos me dicen que es deliciosa, que es "guay", que "mola", y la lata, uf, la lata, que maravilla, roja intensa, con esa tipografía... Excelente. Pero ¿es en realidad buena para mi? ¿Me quitará realmente la sed? De nuevo me es imposible saberlo hasta que la beba.

Como ya habrás adivinado Hillary, con sus credenciales y una campaña clara y directa con un programa bien definido por delante era el agua. Obama, cambiando de discurso en materias de inmigración y guerra en cada programa de televisión, pero con una agresiva y eficaz campaña publicitaria, es la coca-cola.
Ahora bien, para mi alegría, y supongo que para la de casi todo el mundo, la lata de coca-cola resultó estar rellena de un 90% de agua, y Obama está demostrando ser un muy buen presidente de los EEUU de América (con Hillary a su derecha, cómo no) y sobre todo, (permíteme hablar mal) con dos cojones, como debe tenerlos el presidente de los Estados Unidos.

Guillermo dijo...

Gracias por la respuesta, y muy ilustrativo el símil. Debo disculparme: cometí el error de no fijarme en la fecha del artículo. De haberlo hecho, me habría dado cuenta de que el autor de éste artículo (no sé si es usted o Marulov Kahn) basa su crítica fundamentalmente en las razones por las que se elige a un Presidente concreto y en los métodos de los de los que éste se vale para promocionar su candidatura. Sobra decir que nadie podía saber en esa época lo que Obama haría posteriormente en el ejercicio de su función política.

Mi opinión sobre Obama y su gestión no la tengo clara todavía y por ello prefiero abstenerme de hacer juicios de valor al respecto. No obstante, por las razones que ya di en mi anterior comentario, tengo claro que no lo tiene nada fácil para llevar a cabo cambios profundos y eficaces en su país (y creo que es un aspecto que hay que tener en cuenta).