Adolf Loos; Estudió en Viena, durante la secesión y fue discípulo de Otto Wagner. Viviendo sumergido en un imperio austro-húngaro en deca- dencia y ahogado por una sociedad demasiado inmobilista decide ir a vivir a los Estados Unidos. Allí se encontró viviendo en New Cork y Chicago en los años de esplendor de la Escuela de Chicago, quedando deslumbrado por esta. Seis años después regresa a su Viena natal a ejercer como arquitecto. Publica una revista en solitario sobre moda y ocio en 1907 y dicta distintas conferencias. En 1910 publicó, con gran impacto y crítica, el texto “Ornamento y delito” que me he permitido resumir por cuenta y riesgo. Por supuesto recomiendo la lectura del texto íntegro, para que no seáis víctimas de un “lost in translation”.
Adolf Loos
Ornamento y Delito [Resumido].
[…] El niño es amoral. El papua también lo es, para nosotros. El papua mata a sus enemigos y los devora. No es ningún delincuente. Pero si la persona moderna mata a alguien y lo devora, es un delincuente o un degenerado. El papua tatúa su piel, su barca, su remo, en una palabra todo lo que está a su alcance. No es ningún criminal. La persona moderna que se tatúa es o un delincuente o un degenerado. (…) Los tatuados que no están en prisión son delincuentes latentes o aristócratas degenerados. Si un tatuado muere en libertad, habrá muerto algunos años antes de llegar a cometer un crimen.
[…] Puede medirse la cultura de un país por el grado en que están ensuciadas las paredes de los retretes.